Encontraron a Pablo escrito en
su cama
con las letras del más hermoso
amor
que jamás permanecieron
borradas.
Chopin sonaba…
o quizá era el Concierto de
Aranjuez…
dichosa lluvia, bajo un sol
que quemaba.
Abrieron una caja,
que deslumbró la única tez,
la más aislada…
y una brisa de mar, arraigada
surcó los oídos de aquel ser,
hermoso, digno, especial por
ser lo que es.
Tenía en las pupilas la imagen
reflejada
el rumor de las olas
la caricia de un largo
anochecer…
Era su amada,
era sin sentido,
era la caja del volver
del silencio
del no tener…
A Neruda le dejaron pensar…
él no quiso ni retroceder!



