miércoles, 2 de diciembre de 2009

INFECUNDO...



Me iré y tras de mi

la indigna destreza de color añil

con la que amanecí un día en nuestras vidas

y de la que tú, hiciste un descuido permanente.

 

Seré y conmigo,

todo lo que necesite mi sonrisa,

hondo, hasta lo más vacío de mi equipaje

hasta dejar de advertir este flemático ambiente.

 

Lloraré y en ese mismo instante,

habremos vertido juntos la ternura.

Tantas hojas deshojadas,

y ni un solo árbol de nuestro mundo.

21 comentarios:

Daniela Lescano dijo...

"Lloraré y en ese mismo instante,
habremos vertido juntos la ternura"

Realmente hermoso... Me topé con tu blog de pura casualidad, y he leído palabras hilvanadas con destreza, el alma reflejada en muchos versos.
Felicitaciones, se nota que hay oficio.

Noelplebeyo dijo...

Al llorar todo se hace más facil

Besos

Marisa dijo...

Irse para hallar un
nuevo árbol en el
que deshojar otras
hojas.

Precioso poema.

Besiños.

AUGUSTO ZORRILLA dijo...

COMO UN OTOÑO QUE PRECEDE AL AVIESO INVIERNO SE ASOMA TU POEMA LLENO DE PROFUNDA Y ENTRAÑABLE MELANCOLÍA POR LA PERDIDA DE UN SENTIR QUE SE MECE CONTONEANEANDOSE EN LA CAIDA DE LAS HOJAS DE UN BELLO ARBOL Y LA TOTALIDAD DEL MISMO SOBRE LA NADA.

UN ABARZO DESDE LIMA PERU

*Luna dijo...

Hola cielo un sentido poema me gusto
un beso

Bitácora del Gran Lobo Gris dijo...

Está noche de luna el cielo está oscuro, o así me lo parece...

muy bello

JuanSe... dijo...

pues a mi me parece un simple golpe en la cara a quien quiera que sea... tal vez una despedida... o un simple sueño... aplaudo y salgo de pie...

un abrazo, excelente escrito...

Dr. Victor von Niebla dijo...

Sencillamente bello!


sirenario.blogspot.com

Oceanida dijo...

Conseguir un arbol comun no es facil. Pero aparece al llorar.

Precioso Sirena.

Un abrazo.

Zadok dijo...

Eficiente y hacendosa, la jardinera mantenía aquel vergel fastuoso. Entre los claveles, gladiolos, crisantemos, rosas y geranios, se elevaban, prominentes, dos árboles. El del fondo se presentaba majestuoso e impresionante. Su grueso tronco, copiosamente ramificado, soportaba un frondoso follaje. Sin embargo, aquel tallo fuerte y macizo presentaba oquedades y varias de sus ramas se habían secado. Sin duda, había perdido verdor, vigor y lozanía. En el lado cercano, incipiente, luchaba por ganar altura el otro árbol. Plantado sobre un terreno menos adobado, su tronco crecía escuálido y sus hojas eran pequeñas, como si fuesen fruto de una agonía. No obstante, voluntarioso, se abría paso. Enamorado y distraído, sólo tenía ojos para su jardinera. Pero aquella tarde de otoño elevó su mirada y vio como, al otro lado, su amada recogía, solícita, las hojas caídas de aquel árbol, lo purgaba de ramas muertas y cavaba un surco a su alrededor, para después regarlo con la más fresca y pura agua del pozo. También la oyó hablarle, como venía haciendo desde hacía muchos días. Sus rimadas palabras parecían un reproche y una despedida. Le reconvenía no haber luchado más por enraizarse y por abandonar, sin lucha, sus hojas al viento, cuando podría haber reinado eternamente en aquel jardín. Confuso, oía a lo lejos la letanía. No debería molestarle tanta atención para el otro, pero lamentaba que él ni siquiera tuviera una bienvenida.

TORO SALVAJE dijo...

El poema me entristece pero es bello.
Me gusta.

Besos.

Alicia María Abatilli dijo...

Ese color añil preñado de otoños viejos.
Excelente poema.
Distinto y profundo.
Alicia

Mafalda forever dijo...

Qué duro es perder la vida con una persona con la que no has construido nada, ni te ha dejado para su recuerdo el fruto de un árbol común....¿Después del daño hecho, serán indiferentes ante ello?

Precioso poema Sea.

mar dijo...

Hola Sea
Preciosas palabras las tuyas aunque hablen de lagrimas.
Te invito a participar en la loteria bloguera, a ver si nos toca y nos hacemos ricos en alegria, pasate por mi blog
Un beso de Mar

qui sap si... dijo...

Si queda un arbre,
eixut de fulles
i branques caigudes,
d’escorça ferida
i arrels a l’aire.
Si queda un arbre,
aquell que a les tardes d’estiu
t’ombrejava mentre
em llegies històries inventades
en caure la nit,
molt semblants a les nostres.
Si queda un arbre,
i ell no marxa mentre tu t’allunyes,
es mort, lentament,
expulsant la saba
per les ferides,
aquelles en que la fulla
del ganivet marcà
la seva pell amb els nostres noms
i els nostres somnis.
Si queda un arbre,
mentre la resta cau en l’oblit
i renova solsament
la catifa vella de fulles mortes.

merce dijo...

Triste y bello...

Otros árboles esperan...



Un abrazo grande querida amiga Sea.

patxi dijo...

Me gustó leerte sea,estuvo bien.
Saludos.

阿尔马 Nyma 阿尔马 dijo...

"Lloraré y en ese mismo instante,
habremos vertido juntos la ternura.
Tantas hojas deshojadas,
y ni un solo árbol de nuestro mundo"

Tanto? puede ser tan solo un arbol!!!

Un besoooo!!!

NYma.

Alodia dijo...

Precioso y emocionado poema. Por cierto, la música increíble, la banda sonora de "Memorias de Africa". Besos.

Runas dijo...

Precioso poema, la tercera estrofa me llega profundamente. Un beso

Sauze dijo...

te hablo como árbol, y nuestras raíces siempre permanecen ancladas a nuestra alma. mi querida sirens, que las hojas deshojadas renazcan en nuevas hojas llenas de esperanzas, que las semillas que broten nuevamente y que nuestra esencia permanezca sobre todo.

un beso cielo.

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