Siempre quise tener un
piano,
de aquellos que hacen
cola
de aquellos que cuando
estás lejos
se reflejan hasta en
la mirada…
Siempre soñé un piano,
porque no me dio por
otra cosa
es el tecleo suave
entre negra y blanca
es la melodía que
acompasa…
Todas las melodías son
bellas
también las que salen de una caja
porque en ellas se
rellena
en la caja se reposa…
Puedo sentir mis yemas
apoyando a punto de
clara
puedo sentir tus
latidos embravecidos
aunque sea a oscuras,
en el fondo de la sala…
Solo que ahora se algo
que antes no sabia
y es que tanto quise
al piano que lo hice mío
desde dentro hacia
fuera, estremecida
aún no es piano, pero sigue siendo vida..