Retuérceme, escurre mi sien y mi vida
extrae hasta la última gota útil
para ver crecer en ti
la más valiente desdicha.
Osa, recréate en mi intimidad
ya sé que no te asustas,
la oscuridad solo es falta de luz
excepto cuando tu provienes de ella.
En ti ya no existe nada,
ojos malévolos y distraídos,
te olvidas hasta de lo que arrojas
y arrojando, te vomitas a ti misma.
Es que no lo comprendes…
es tu modo de vida.
Entre terrenos sojúzgame alegremente…
Te hace sentir bien y crees que debes.
Dale, dale fuerte…
clava bien las puntas del alambre
porque al pasar deberás estar segura
y no querrás verme de frente.